EL 15-M Y LOS TRES CERDITOS

Posted on 2011/07/20. Filed under: Información propia | Etiquetas: , , |


Martes, 19 de julio de 2011.  En pocos días muchos ciudadanos comenzarán sus merecidas vacaciones.  Otros, sin embargo, llevan ya disfrutando de más tiempo libre del deseado, tiempo que, para su desgracia, no ha sido de relax. 

En pocos meses hemos visto pasar por delante de nuestras narices un terremoto con su consiguiente crisis nuclear, el nacimiento de una nueva guerra al norte de África, la primavera árabe, y el nacimiento del movimiento 15-M, entre otros sucesos para nada desdeñables.   Acontecimientos que con impasible inclemencia fagocitan y laminan los telediarios en unas pocas semanas, convirtiendo en anodino lo que ayer era, simplemente, de una trascendencia histórica.  Así son las cosas.  Al igual que una lupa que no permite ver nada más que lo que enfoca, la actualidad es tratada como si de un desfile de moda se tratara.  Si hoy aparece muerto un hombre por el ataque de un perro, al día siguiente encontraremos otro caso igual o parecido, y al otro también.  En las tertulias de patio de la semana no se hablará de otra cosa. Una semana después su puesto lo ocupará una nueva huelga de controladores – tranquilidad, es solo ficción- pasando el tema de los perros a mejor momento.  Pues en esa dinámica impasible e inclemente nació, creció y se … estancó? el 15-M.   

Analicemos los hechos.  Meses antes de las elecciones locales el movimiento era, admitámoslo, ciertamente marginal. Empezaba a ser algo conocido pero era visto como la iniciativa de un colectivo tan bienintencionado como desorganizado.  Pero tras la convocatoria de la manifestación de mayo y hasta las elecciones la cosa se desmadró hasta niveles claramente insospechados, poniendo nervioso al personal de la calle San Gerónimo y llevando a sus medios acólitos hasta el paroxismo.  En otras palabras, trascendió mucho más allá de lo que es el movimiento en sí, aglutinando a miles de cabreados, puteados, y en definitiva, sinceramente hartos de lo que para los británicos sería el “establishment” de esa santísima congregación formada por políticos-banqueros-mercados y, de regalo, por su impagable contribución en estos años, los sindicatos.  A estas alturas personalmente no me cabe duda de que lo que muchos querían simplemente era hacer castigar a la partitocracia con un aviso a navegantes. Gente simplemente descreida;  pero otros tantos, y no pocos, han visto el 15-M como la única forma de hacerse oir sin caer en la burocracia de partido, de indagar en nuevas prácticas que precisamente consiguieran alcanzar una democracia más real y participativa.  

Y es aquí donde viene el famoso cuento que da título al artículo. Al igual que los tres cerditos, el 15-M estaba a la fecha de las elecciones construyendo su casa, decidiendo en asambleas donde pondrían la cocina, el televisor, los baños de esa nueva democracia. Creyeron por un momento que tendrían la mejor de las casas, digna de aparecer en los informativos de toda la nación y países vecinos.   Vino el lobo de las elecciones, sopló y sopló, y la casa de los cerditos, hecha de palos, plásticos y alguna que otra tienda de campaña, derrumbó. Los materiales no resistieron bien los resultados de las elecciones.  Las televisiones se marcharon poco a poco, los diarios fueron estrechando sus columnas.  Pero los cerditos no estaban dispuestos a ceder, decidieron cambiar de estrategia, escapar del lobo, y formar otra casa para resistir antes de las nuevas elecciones.  

El como sigue esta historia está aún por escribir.  A mi entender, y dejándonos de cuentos,  el 15-M haría bien en ir preparando una buena casa de ladrillos para resistir los nuevos soplidos del lobo, de la realidad imperante, de la desidia.  Honestamente, solo espero que algunas de sus ideas se lleven a buen puerto en la medida en que supongan algún beneficio tangible a la sociedad y no, simplemente, un decálogo de buenas proclamas que pueda ser utilizado como moneda de cambio por algunos partidos políticos, como por otra parte ya se empieza a ver.  En este camino a buen seguro deberán adoptar alguna decisión dolorosa desprendiéndose de lastre que no hace más que confundir y entorpecer; y quien sabe, quizás necesiten terminar echando mano de ese cemento llamado “partido político” que se inscribe en el registro correspondiente del Ministerio de Interior. 

 Ya veremos, tempus fugit, sicut nubes, quasi naves, velut umbra.

SNV 2/11

Anuncios

Make a Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Liked it here?
Why not try sites on the blogroll...

A %d blogueros les gusta esto: