QUÉ DEBERÍA SER EL ESTADO Y NO ES

Posted on 2011/09/07. Filed under: Información propia | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , |


Como siempre, cuando me pongo a departir con amigos sobre ciertos temas, sobre todo económicos, me encuentro que nuestras discusiones no son provocadas por lo que decimos sino porque partimos de términos que supuestamente entendemos todos pero a los que cada uno les otorgamos un significado distinto.

Uno de los equívocos más significativos es el de Amor. Unos entienden el Amor como la atracción física, emocional o racional (o química) hacia otra persona, mientras yo lo entiendo como la capacidad de Querer (con mayúsculas), de Comprender y de Compartir con el otro. Por eso cuando me expreso en términos tales como que reniego del enamoramiento y creo en el Amor, con mayúsculas, no solo hacia mi familia sino a todo el mundo, provoco una reacción inmediata y unas discusiones que por mi parte consisten en intentar difícilmente explicar lo que significa para mi Amor.

Otro de los términos equívocos es por ejemplo el de Iglesia. He encontrado al menos 5 significados de Iglesia que usamos indistintamente en una conversación pensando que se nos entiende, pero sin saber que depende de la interpretación del escuchante el significado de lo dicho. Y no digamos si hay más de una persona en la tertulia. Iglesia-edificio, Iglesia-institución, Iglesia-enseñanza o moral católica, Iglesia-jerarquía eclesial, Iglesia-comunidad. Así cuando se dice, por ejemplo, “las normas de la Iglesia” o mismo “la injusticia de la iglesia”, o “las mentiras de la iglesia” ¿qué significa o qué se entiende?… ¡Otra fuente de discusión eterna!

Y Estado es uno de esos términos conflictivos.

LA CREACIÓN DEL ESTADO

¿Y qué entiendo yo que debería ser un Estado?

No tengo un conocimiento teórico profundo de lo que es el Estado, pero sí voy a expresar lo que la propia experiencia me ha ido indicando a lo largo de los años.

El Ser Humano es individual por propia naturaleza. La meta vital es la realización plena del individuo, pero no vive solo en el mundo y ha de convivir con sus congéneres. Y por ello, y para facilitar la convivencia entre todos los individuos de la especie se crea un conjunto de normas que los rigen y que autolimitan voluntariamente su Libertad individual. A ese conjunto de normas se le llama Civilización.

Y dependiendo de los usos, costumbres y creencias ese conjunto de “conveniencias”, admitidas por todos, las normas se van adaptando a la sociedad que recoge a los individuos. Y como esos usos y normas convivenciales van cambiando a lo largo del tiempo y de los territorios se van creando y desarrollando distintas Civilizaciones.

El hecho de que dentro de una Civilización exista un conjunto de normas aceptadas por todos los individuos no garantiza ni la justicia de las normas ni su moralidad, sobre todo cuando se observan desde otra Civilización o códigos de convivencia distintos. Me imagino que en la Civilización Azteca el sacrificio humano era muy honorable aunque desde el punto de vista de la Civilización Occidental Cristiana se esté muy lejos de siquiera comprenderlo. Pero no nos vayamos tan lejos, el hecho de que en un país con hambre no se maten a las vacas por ser animales sagrados es también ilógico desde nuestro punto de vista.

Mientras nos mantenemos a un nivel de agrupación pequeña, grupo, asociación, aldea, esas normas son fácilmente regulables y llevadas a la práctica por la comunidad. Pero una vez se cambia la escala aparece la necesidad de que una organización superior nos marque las normas, las haga cumplir a los ciudadanos y regule los límites de las mismas y  castigue a aquellos que las incumplan, y por esa necesidad aparece el Estado.

El proceso que acabo de describir es connatural al crecimiento de cualquier grupo, asociación, empresa o sociedad en la que intervenga el Ser Humano. Lo observamos todos los días a nuestro alrededor y se produce de una manera casi instintiva.

Eso sí, la existencia de las normas comunes y autoaceptadas no quiere decir que no haya individuos que no las quieran cumplir, que no estén de acuerdo con ellas, que las cambien o las pretendan cambiar, o que incluso se unan y las renueven creando una nueva forma de convivencia o una Civilización nueva. El Estado funciona igual que el cuerpo humano. La ventaja de un organismo complejo está en que las células individualmente cumplan las normas y colaboren entre ellas por el bien común. La desventaja esta en que si una número de células suficiente las incumple y no colabora, por ejemplo en un cancer, puede llevar a la muerte al organismo del que forman parte, que no de las células que pueden seguir viviendo e incluso pueden llegar a crear un organismo nuevo.

LA BASE DEL ESTADO

¿Y en que se fundamenta el Estado?

En tres pilares:

1.-La creación de normas de convivencia adecuadas y justas y la interpretación de las mismas mediante el Poder Legislativo.

2.- Llevar a la práctica y hacer cumplir las normas a los ciudadanos que forman el Estado mediante el Poder Ejecutivo.

3.-Y hacer justicia y penalizar a los incumplidores de las normas mediante el Poder Judicial.

Estos tres pilares deberían ser independientes y deberían autoregularse entre sí. Toda interferencia entre ellos provoca que los individuos se encuentren desprotegidos ante el propio Estado.

4.- Un cuarto pilar del Estado sería el proteger al extremadamente desfavorecido por causas económicas, no para que éste pueda vivir del cuento sino como apoyo a cambio de una actitud adecuada para conseguir que salga de esa situación.

PROBLEMAS DEL ESTADO

El problema en cuanto al Poder Legislativo se produce cuando mediante normas éste rebasa el límite de la libertad individual, cuando pretende modelar la sociedad según una moral preestablecida por el legislador, o cuando se excede en la cantidad de normas que ha de cumplir el individuo que pudiendo ser adecuadas se convierten en injustas por el abuso de ellas o por la imposibilidad misma de cumplimiento efectivo.

El problema en cuanto al Poder Ejecutivo se produce cuando no hace cumplir o no aplica las normas, o las aplica según su conveniencia. Este es uno de los cánceres autoprovocados por el propio Estado. Ante la aletoriedad del cumplimiento, el individuo empieza a moverse en busca del “mecenas” que le pueda favorecer a él, o sea, es causa de corrupción automática. Una de las formas de autoprotección sería límitar el poder de quien lo ejerce ya que a mayor disposición de poder mayor probabilidad de corrupción por “mecenazgo” hay. (Sé que hay quien piensa que el control externo es el más eficaz medio de control, pero eso dependerá de la rapidez de la justicia o de la capacidad de obtener información veraz por parte del controlador)

El problema en cuanto al Poder Judicial se produce básicamente cuando la justicia es lenta o tiene subterfugios que favorecen la dulcificación de las penas o el incumplimiento de las mismas (me da igual que sean por causas de redención de penas, por falta de capacidad de las prisiones, o por lo que sea)

Y por último, el problema en cuanto a la función protectora del Estado se produce cuando no se tiene definido claramente el término “desfavorecido”. Entonces, esta función protectora es utilizada en los mismos términos de “mecenazgo” del que hablamos con el Poder Ejecutivo. Por lo que los bienes del Estado son malversados en funciones que no deberían ser llamadas en ningún caso desprotección. Por ejemplo, en sanear empresas en quiebra, en subvenciones de causas varias (e infinitas), en regalar dinero fomentando actividades no productivas, … y al final, muy al final, en proteger al desfavorecido (si es que sobra algo de dinero). Lease lo que ocurre con la Ley de la Dependencia que es de vergüenza.

EL ESTADO SUPERFLUO

Existen otras labores que actualmente ejerce el Estado en España, pero que considero que no son imprescindibles como son la Educación, la Sanidad y Gasto Social.

Entiendo que el Estado debe regular la Educación, la Sanidad y el Gasto Social (entendido en los términos antes descritos por la función protectora del Estado) pero no tiene porque asumirla como función, y menos tal y como se pretende publicitar actualmente, como un mérito del Estado, o sea, del político que lo representa.

El que en un momento muy determinado del siglo XIX-XX se pretendiese contrarrestar la influencia del comunismo con este tipo de funciones no implica que sea función del Estado, o como se pretende ahora, función IMPRESCINDIBLE del Estado. De hecho existen Estados que no asumen esa función. A de tenerse en cuenta, para los demagogos de turno, que para los desamparados existe una protección propia del Estado en el cuarto pilar descrito, y en la medida en que el Estado los defienda “las injusticias” serán menores, cosa que ahora no siempre ocurre aunque parezca lo contrario.

CONCLUSIÓN

En la medida que se gasten recursos y esfuerzos en mantener el Estado Superfluo, se mantenga la indefinición de “desfavorecido”, y se haga todo lo posible por influir en el resto de los pilares del Estado (a eso en mi pueblo se le denomina “absolutismo”) nos estaremos cargando nuestras normas de convivencia y pondremos en peligro el Estado y a fin de cuentas nuestra Civilización. (entiéndase el término tal y como lo explique antes, y no empecemos a discutir sobre malos entendidos)

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